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Cuando un perro empieza a moverse de forma distinta, las dudas aparecen rápido. Puede cojear al levantarse, mostrarse más rígido tras el descanso o perder interés por actividades que antes disfrutaba, como correr o jugar.
En algunos casos, estos cambios pueden estar relacionados con un problema articular conocido como displasia de codo. Se trata de una afección relativamente frecuente, especialmente en perros medianos y grandes, que puede afectar de forma significativa a su movilidad y bienestar si no se maneja adecuadamente.
¿Qué es la displasia de codo en perros?
Se trata de una alteración en el desarrollo de la articulación del codo. En lugar de encajar de forma correcta, los huesos que la forman no lo hacen de manera totalmente armónica.
Este desajuste provoca un reparto irregular de las cargas dentro de la articulación, lo que favorece el desgaste progresivo del cartílago y la aparición de inflamación y dolor con el paso del tiempo.
Desde el punto de vista veterinario, la displasia de codo no es una única lesión concreta, sino un conjunto de alteraciones que afectan al funcionamiento normal de la articulación. Por este motivo, la evolución y la intensidad de los síntomas pueden variar mucho de un perro a otro.
¿Por qué aparece este tipo de displasia?
La displasia de codo tiene su origen en varios factores. Entre los factores que más influyen se encuentran:
- Predisposición genética, especialmente en determinadas razas.
- Crecimiento rápido en los primeros meses de vida.
- Desequilibrios nutricionales durante el desarrollo.
- Exceso de peso, que aumenta la carga sobre las articulaciones.
- Ejercicio inadecuado en perros jóvenes.
Aunque no siempre es posible prevenir la displasia de codo, conocer estos factores ayuda a entender por qué aparece y por qué su gravedad puede ser diferente en cada perro.
Síntomas más comunes de la displasia de codo
Los síntomas de la displasia de codo pueden aparecer de forma progresiva, lo que hace que en ocasiones pasen desapercibidos al principio. Aun así, hay señales frecuentes que conviene observar con atención.
Cojera y rigidez al caminar
La cojera es uno de los signos más habituales. Puede ser intermitente o más constante y suele notarse especialmente al iniciar el paseo o después de haber estado en reposo.
En algunos casos, la forma de caminar cambia de manera sutil, con pasos más cortos o un apoyo irregular de la extremidad afectada.
Dificultad para levantarse o correr
Muchos perros con displasia de codo muestran dificultad para incorporarse tras descansar. Pueden levantarse con más lentitud o mostrar incomodidad en los primeros movimientos.
También es frecuente que eviten correr, subir escaleras o realizar actividades que impliquen impacto o esfuerzo articular.
Menor actividad o rechazo al ejercicio
A medida que el malestar articular aumenta, el perro puede reducir su nivel de actividad. Paseos más cortos, menos interés por el juego o mayor tendencia a permanecer tumbado son comportamientos habituales.
Estos cambios no deben atribuirse únicamente a la edad sin una valoración adecuada.
¿Cómo se diagnostica la displasia de codo?
El diagnóstico de la displasia de codo debe realizarlo siempre un veterinario. Aunque los síntomas pueden orientar, no es posible confirmar este problema articular únicamente con la observación en casa. Este tipo de displasia se diagnostica principalmente mediante un estudio radiográfico completo de las extremedidas.
Tratamiento y cuidados para perros con displasia de codo
El manejo de la displasia de codo no suele basarse en una única medida, sino en un enfoque global orientado a reducir el malestar, proteger la articulación y mantener la movilidad.
El plan de cuidados debe adaptarse a cada perro, teniendo en cuenta su edad, peso, nivel de actividad y grado de afectación.
Control del ejercicio y del peso
El ejercicio debe adaptarse a la situación del perro. Los paseos regulares y controlados suelen ser más beneficiosos que el ejercicio intenso o los movimientos bruscos.
Mantener un peso adecuado es clave, ya que el exceso de peso aumenta la carga sobre las articulaciones y puede acelerar el desgaste del codo.
Fisioterapia y manejo del dolor
En algunos casos, la fisioterapia veterinaria puede ayudar a mantener la movilidad y reducir la rigidez articular. El manejo del dolor debe realizarse siempre bajo supervisión veterinaria, valorando las opciones más adecuadas para cada perro.
Apoyo nutricional y salud articular
Dentro del cuidado a medio y largo plazo, el apoyo nutricional juega un papel importante. Cuidar la salud articular ayuda a mantener la movilidad y a mejorar la calidad de vida en perros con displasia de codo.
Los condroprotectores para perros se utilizan habitualmente como complemento en el manejo de problemas articulares, ya que ayudan a apoyar el cartílago y el correcto funcionamiento de las articulaciones como parte de un plan de cuidados continuado recomendado por veterinarios.
¿Cuándo acudir al veterinario?
Si notas cambios persistentes en la forma de caminar, en la actividad o en el comportamiento de tu perro, es importante acudir al veterinario para una valoración profesional. La displasia de codo requiere un seguimiento individualizado, ya que cada caso puede evolucionar de forma diferente.
En Barakaldo Vet Shop, contamos con un equipo de especialistas de confianza que permite valorar correctamente la situación y establecer un plan de cuidados adaptado a las necesidades de tu perro, con el objetivo de mejorar su bienestar y calidad de vida a largo plazo. Si tienes dudas o sospechas que tu perro puede padecer este problema articular, consultar a tiempo marca la diferencia.
Preguntas Frecuentes
¿Qué hago si mi perro tiene displasia de codo?
Lo más recomendable es acudir al veterinario para realizar una valoración completa. La displasia de codo requiere un manejo individualizado que tenga en cuenta el grado de afectación, la edad y el nivel de actividad del perro. A partir de ahí, el veterinario podrá orientar sobre los cuidados más adecuados para proteger la articulación y mejorar su calidad de vida.
¿Pueden los perros vivir una vida normal con displasia de codo?
En muchos casos, sí. Con un diagnóstico adecuado y un plan de cuidados adaptado, muchos perros con displasia de codo pueden mantener una buena calidad de vida. El control del ejercicio, el seguimiento veterinario, la alimentación y el cuidado de la salud articular son claves para que el problema no limite en exceso su día a día.
¿Qué suplementos son buenos para perros con displasia de codo?
En perros con problemas articulares, el veterinario puede recomendar suplementos específicos para la salud articular, como los condroprotectores, como parte del manejo a medio y largo plazo. Estos productos están orientados a apoyar el cartílago y el correcto funcionamiento de las articulaciones, siempre adaptados a las necesidades de cada perro.
¿La displasia de codo en perros es hereditaria?
En muchos casos, la displasia de codo tiene un componente genético, especialmente en determinadas razas. Esto no significa que todos los perros con predisposición la desarrollen, pero sí que la herencia juega un papel importante. Por este motivo, el control veterinario durante el crecimiento es clave para detectar posibles problemas articulares de forma temprana.
¿A qué edad suele detectarse la displasia de codo en perros?
Suele diagnosticarse con mayor frecuencia durante la etapa de crecimiento, aunque en algunos casos los síntomas pueden pasar desapercibidos hasta la edad adulta. La edad de detección depende de la gravedad del problema y del nivel de actividad del perro, por lo que las revisiones veterinarias ayudan a identificarla a tiempo.








